...y las piernas eran fuertes
y largas.Le miramos todos;
pero él, sin mirar ya más que la recta
varilla, poco fué tomado
su impulso, como un ritmo, por la senda
verde que va al listón, con ágil paso
de felino. era el tipo, era el atleta
nato del salto. Y al llegar al salto,
transformando el impulso y la violencia
horinzontal en ascendente, en seco
detuvo la carrera, alzó la pierna,
y sobre el listón ya, tenso y tendido,
saco de los riñones nuevas fuerza,
y en un golpe salvaje, como un gato,
envolviendo al listón, logró la vuelta!
................................................................
El suelo salpicó gotas de triunfo
del tapiz amarillo de la arena.
El sol, desde su cielo, sonreía.
se acordaba de grecia
Autor: Juan Becerril
jueves, 21 de mayo de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
"Para vos Atleta"

Para vos atleta
para vos que sabés del frío,
de calor, de triunfos y derrotas
para vos que tenés el cuerpo sano
el alma ancha y el corazón grande.
Para vos que tenés muchos amigos muchos anhelos
la alegría adulta y la sonrisa de los niños.
Para vos que no sabés de hielos ni de soles
de lluvia ni rencores.Para vos, atleta
que recorriste pueblos y ciudades uniendo Estados con tu andar
Para vos, atleta que desprecias la guerra y ansías la paz.
Autor: Miguel Sánchez
viernes, 1 de mayo de 2009
Para vos...maratonista
Al que desafió su propio cuerpo y mente.
Al que se propuso conseguir una meta y otra después.
Al que se animó. Al que un día se convirtió por un instante en Filipides.
Al que llevó la palabra de paz a sí mismo.
Al que transmitió fé, entusiasmo y voluntad para lograr lo aparentemente difícil.
Al que sintió alguna vez la soledad y la fatiga de los treinta y cinco kilómetros.
Al que corre sin importarle el premio material.
Al que recordó alguna vez a Juan Carlos Zabala, Delfo Cabrera, Reynaldo Gorno, Don Osvaldo, al Toro y otros.
Al que le hizo frente a un objetivo, no tan imposible.
Al que mostró un espejo donde pueden mirarse sus hijos.
Al que cree todavía que se puede hacer algo, sin tener que lograr un rédito económico.
Al que admira a un discapacitado por hacer lo mismo que uno, pero....."con más que uno".
Al que esta nervioso en la largada, y se entusiasma a los diez kilómetros.
Al que disfruta los quince kilómetros y se siente capaz a los veinte kilómetros.
Al que le duele a los veinticinco kilómetros.
Al que casi se rinde a los treinta kilómetros.
Al que dice "puedo" a los treinta y cinco kilómetros.
Al que se emociona a los cuarenta kilómetros. .......y llora como un hombre a los 42,195 kilómetros, la meta soñada.
Al que agradece al ser supremo, por poder correr y sonríe mientras lo hace.
A vos, corredor, por que siento lo que sentís..............
Gracias por tu felicidad, que es la mía.
Fuente: Adalberto Maidana
Al que se propuso conseguir una meta y otra después.
Al que se animó. Al que un día se convirtió por un instante en Filipides.
Al que llevó la palabra de paz a sí mismo.
Al que transmitió fé, entusiasmo y voluntad para lograr lo aparentemente difícil.
Al que sintió alguna vez la soledad y la fatiga de los treinta y cinco kilómetros.
Al que corre sin importarle el premio material.
Al que recordó alguna vez a Juan Carlos Zabala, Delfo Cabrera, Reynaldo Gorno, Don Osvaldo, al Toro y otros.
Al que le hizo frente a un objetivo, no tan imposible.
Al que mostró un espejo donde pueden mirarse sus hijos.
Al que cree todavía que se puede hacer algo, sin tener que lograr un rédito económico.
Al que admira a un discapacitado por hacer lo mismo que uno, pero....."con más que uno".
Al que esta nervioso en la largada, y se entusiasma a los diez kilómetros.
Al que disfruta los quince kilómetros y se siente capaz a los veinte kilómetros.
Al que le duele a los veinticinco kilómetros.
Al que casi se rinde a los treinta kilómetros.
Al que dice "puedo" a los treinta y cinco kilómetros.
Al que se emociona a los cuarenta kilómetros. .......y llora como un hombre a los 42,195 kilómetros, la meta soñada.
Al que agradece al ser supremo, por poder correr y sonríe mientras lo hace.
A vos, corredor, por que siento lo que sentís..............
Gracias por tu felicidad, que es la mía.
Fuente: Adalberto Maidana
jueves, 30 de abril de 2009
LOS JUEGOS OLIMPICOS EN LA ESCUELA
Mi objetivo es acercarles una experiencia realizada con los alumnos de 3º grado -cuya evaluación puede ser considerada como muy positiva- y mostrar de qué manera podemos organizar un pequeño torneo de atletismo en el patio de una escuela y con los materiales de que disponemos a diario.
Todo comienza con un proyecto sobre los “Juegos Olímpicos Atenas 2004”.
Lo primero que hicieron los alumnos fue buscar material sobre los próximos Juegos Olímpicos. Así, trajeron recortes sobre la historia de los mismos, historia de Grecia (muy breve), juegos olímpicos antiguos y modernos, los símbolos olímpicos (la llama, los anillos, etc.), los deportes olímpicos, la participación argentina en los distintos años, etc. Más tarde se hizo una puesta en común con la investigación de cada alumno, y se aclararon las dudas que fueron surgiendo.
Luego vimos unos videos sobre la historia de los Juegos Olímpicos (esto duró cuatro clases, una por semana). A los chicos les causó mucha gracia la forma en que se competía antiguamente en los distintos deportes (por supuesto, era en blanco y negro).
Con todo el material analizado, los alumnos ya estaban preparados para ver y entender los deportes que se realizarían en la cuna de los mencionados juegos.
Llegamos así a la fecha de inauguración… Los niños tenían la tarea de realizar un listado con los deportes olímpicos observados (cinco como mínimo) y tratar de redactar una breve explicación de los mismos. Dado los horarios tan inadecuados para nosotros, algunos optaron por grabarlos, otros recibieron la ayuda de familiares que los veían y les comentaban; incluso, tuvimos oportunidad de observar algunas competencias dentro del horario escolar.
De este modo se fueron delineando los deportes en los que competirían en el colegio, ya que los mismos surgieron de la observación de los Juegos Olímpicos y de la evaluación del terreno disponible en la institución. Entre todos los alumnos (con mediación del profesor) decidieron en qué pruebas competir.
Del total de 31 alumnos, se dividieron de la siguiente forma: 5 equipos de 5 integrantes cada uno, 2 jueces, 2 planilleros y 2 encargados de los premios.
Cada equipo se preocupó por elegir un color y un nombre que los representara. Se formaron: “Deportistas de fuego” (rojo), “Tribunales” (verde), “Locos por el deporte” (azul) “Dragones argentinos” (naranja), y “Los águilas egipcias” (amarillo). Los chicos se encargaron de la vestimenta, tratando de identificarse con el color elegido, y también hicieronuna bandera de equipo.
Con un mes de anticipación fueron vivenciando las distintas pruebas, lo que les permitió realizar los ajustes necesarios (en los saltos, partidas, regulación de velocidad, etc.) para lograr un rendimiento óptimo en cada disciplina.
Y llegó el día tan esperado por todos (alumnos y docente). Se hicieron los distintos preparativos (acomodar el material, preparar a los colaboradores de 7mo. grado para que filmen y saquen fotos, etc.). Los chicos estaban muy ansiosos y hubo que desviar atención y tiempo para calmarlos un poco.
El torneo se organizó en cinco competencias: salto en largo, lanzamiento, velocidad, salto en alto y resistencia.
Salto en largo: se efectuó sobre colchonetas (dos colchonetas puestas una a continuación de la otra). Los niños tomaban una distancia de unos diez metros aproximadamente (algunos tomaban más, otros menos); había una tabla de pique, realizada en goma EVA, un juez de nulo (que con su banderín elevado marcaba los nulos), juez de caída y planilleros. Saltaban de a uno por vez, con tres intentos cada uno. Para hacer más fácil la medición, marcamos líneas horizontales en las colchonetas cada 20 cms., y la marca de cada uno era en el último apoyo entre las líneas que caía. Así, el ganador lo hizo con una marca de 2.70 mts.
Lanzamiento: lanzaron pelotitas de tenis rellenas de arena, y lanzaban 5 alumnos al mismo tiempo (cada uno que lanzaba tenía un compañero que hacía las veces de juez de nulo); había un juez de caída para cada uno que lanzaba, y estos jueces, a la orden del profesor, iban a ubicarse donde caía la pelota. La medición se realizó mediante cinta métrica, y ganaron con una distancia de 21.60 mts.
Velocidad: corrieron una distancia de 20 metros. De a cinco y cada uno tenía su carril delimitado por conos, y había un alumno que trabajaba de juez de partida y tres alumnos que hacían lo propio en la llegada.
Realizaron las series correspondientes para luego hacer una semifinal y una final.
Salto en alto: el colchón de caída era una colchoneta más gruesa y blanda que las normales. Como varilla usamos un caño de luz (de plástico, hueco); y para subir la altura buscamos el auxilio de sillas, mesas, macetas de plástico, etc. Así fueron pasando por distintas alturas (desde 0.60 mts. hasta los 0.90 mts, que fue la saltada por el ganador de la competencia). Los alumnos tenían dos intentos en cada altura e iban quedando fuera de la competencia al no poder superar la varilla en esos dos intentos.
Resistencia: consistió en correr varias vueltas al patio, totalizando una distancia de 500 mts. aproximadamente.
Si bien algunos terminaron más cansados que otros, se observó un intento de regulación de la energía y de conservarla para el final (algunos lo lograron, otros no). Para determinar al ganador de esta prueba utilizamos el mismo criterio que en las carreras de velocidad.
Párrafo aparte merece la entrega de premios. La premiación se realizó al final del torneo (incluso en otro día, dado que no alcanzaba la carga horaria destinada) y se premiaron en cada competencia con las clásicas medallas; hubo premios para el equipo ganador (por cantidad de medallas de oro), y diplomas de participación para todos.
Los encargados de los premios fueron dos niños que integraron la Comisión de Premios. Ellos se encargaron de confeccionar las medallas y copas para los ganadores; pusieron mucho empeño, logrando unas hermosas medallas y unas copas -hechas en poliuretano expandido y pintadas- espectaculares.
Como evaluación final me resta agregar que se desarrolló todo con tranquilidad, los alumnos tenían en claro los contenidos trabajados (los que se manifestaba en los jueces, que debían decidir, por ejemplo, si un salto era nulo o no), y quedaron muy conformes con el Torneo.
También es importante destacar que se observa cómo en las disciplinas los alumnos se van acercando al gesto técnico casi sin indicación del docente. Por ejemplo, en salto en alto se les indicó salto tijera, pero cuando la altura era más elevada ellos solos se aproximaron a un inicio al salto flop; en salto en largo se notó el despegue en el pique y la elevación de la pierna para ganar altura; en lanzamiento hubo un cierto despegue del piso luego de la carrera previa; y en velocidad fue evidente la fase de vuelo.
Por último, se notó una diferencia en cuanto el rendimiento entre los varones y las mujeres; de estas últimas, sobre un total de quince medallas entregadas, sólo dos lograron medallas (una obtuvo un segundo puesto y la otra, un tercero).
Como premio por el trabajo y para integrar a las familias, aprovechando el entusiasmo despertado por los Juegos Olímpicos y el trabajo posterior, se realizará próximamente un encuentro similar pero con los padres y familiares. En esta nueva oportunidad los niños actuarán de planilleros, jueces, encargados de los premios, y demás funciones necesarias para el desarrollo del torneo; pero los que competirán esta vez serán lo adultos y no los niños (a los cuales les gustó mucho esta nueva idea).
Fuente: Prof. FERNANDO BOQUETE Esc. Nº 11, D.E. 8 vorsetti@intramed.net
Todo comienza con un proyecto sobre los “Juegos Olímpicos Atenas 2004”.
Lo primero que hicieron los alumnos fue buscar material sobre los próximos Juegos Olímpicos. Así, trajeron recortes sobre la historia de los mismos, historia de Grecia (muy breve), juegos olímpicos antiguos y modernos, los símbolos olímpicos (la llama, los anillos, etc.), los deportes olímpicos, la participación argentina en los distintos años, etc. Más tarde se hizo una puesta en común con la investigación de cada alumno, y se aclararon las dudas que fueron surgiendo.
Luego vimos unos videos sobre la historia de los Juegos Olímpicos (esto duró cuatro clases, una por semana). A los chicos les causó mucha gracia la forma en que se competía antiguamente en los distintos deportes (por supuesto, era en blanco y negro).
Con todo el material analizado, los alumnos ya estaban preparados para ver y entender los deportes que se realizarían en la cuna de los mencionados juegos.
Llegamos así a la fecha de inauguración… Los niños tenían la tarea de realizar un listado con los deportes olímpicos observados (cinco como mínimo) y tratar de redactar una breve explicación de los mismos. Dado los horarios tan inadecuados para nosotros, algunos optaron por grabarlos, otros recibieron la ayuda de familiares que los veían y les comentaban; incluso, tuvimos oportunidad de observar algunas competencias dentro del horario escolar.
De este modo se fueron delineando los deportes en los que competirían en el colegio, ya que los mismos surgieron de la observación de los Juegos Olímpicos y de la evaluación del terreno disponible en la institución. Entre todos los alumnos (con mediación del profesor) decidieron en qué pruebas competir.
Del total de 31 alumnos, se dividieron de la siguiente forma: 5 equipos de 5 integrantes cada uno, 2 jueces, 2 planilleros y 2 encargados de los premios.
Cada equipo se preocupó por elegir un color y un nombre que los representara. Se formaron: “Deportistas de fuego” (rojo), “Tribunales” (verde), “Locos por el deporte” (azul) “Dragones argentinos” (naranja), y “Los águilas egipcias” (amarillo). Los chicos se encargaron de la vestimenta, tratando de identificarse con el color elegido, y también hicieronuna bandera de equipo.
Con un mes de anticipación fueron vivenciando las distintas pruebas, lo que les permitió realizar los ajustes necesarios (en los saltos, partidas, regulación de velocidad, etc.) para lograr un rendimiento óptimo en cada disciplina.
Y llegó el día tan esperado por todos (alumnos y docente). Se hicieron los distintos preparativos (acomodar el material, preparar a los colaboradores de 7mo. grado para que filmen y saquen fotos, etc.). Los chicos estaban muy ansiosos y hubo que desviar atención y tiempo para calmarlos un poco.
El torneo se organizó en cinco competencias: salto en largo, lanzamiento, velocidad, salto en alto y resistencia.
Salto en largo: se efectuó sobre colchonetas (dos colchonetas puestas una a continuación de la otra). Los niños tomaban una distancia de unos diez metros aproximadamente (algunos tomaban más, otros menos); había una tabla de pique, realizada en goma EVA, un juez de nulo (que con su banderín elevado marcaba los nulos), juez de caída y planilleros. Saltaban de a uno por vez, con tres intentos cada uno. Para hacer más fácil la medición, marcamos líneas horizontales en las colchonetas cada 20 cms., y la marca de cada uno era en el último apoyo entre las líneas que caía. Así, el ganador lo hizo con una marca de 2.70 mts.
Lanzamiento: lanzaron pelotitas de tenis rellenas de arena, y lanzaban 5 alumnos al mismo tiempo (cada uno que lanzaba tenía un compañero que hacía las veces de juez de nulo); había un juez de caída para cada uno que lanzaba, y estos jueces, a la orden del profesor, iban a ubicarse donde caía la pelota. La medición se realizó mediante cinta métrica, y ganaron con una distancia de 21.60 mts.
Velocidad: corrieron una distancia de 20 metros. De a cinco y cada uno tenía su carril delimitado por conos, y había un alumno que trabajaba de juez de partida y tres alumnos que hacían lo propio en la llegada.
Realizaron las series correspondientes para luego hacer una semifinal y una final.
Salto en alto: el colchón de caída era una colchoneta más gruesa y blanda que las normales. Como varilla usamos un caño de luz (de plástico, hueco); y para subir la altura buscamos el auxilio de sillas, mesas, macetas de plástico, etc. Así fueron pasando por distintas alturas (desde 0.60 mts. hasta los 0.90 mts, que fue la saltada por el ganador de la competencia). Los alumnos tenían dos intentos en cada altura e iban quedando fuera de la competencia al no poder superar la varilla en esos dos intentos.
Resistencia: consistió en correr varias vueltas al patio, totalizando una distancia de 500 mts. aproximadamente.
Si bien algunos terminaron más cansados que otros, se observó un intento de regulación de la energía y de conservarla para el final (algunos lo lograron, otros no). Para determinar al ganador de esta prueba utilizamos el mismo criterio que en las carreras de velocidad.
Párrafo aparte merece la entrega de premios. La premiación se realizó al final del torneo (incluso en otro día, dado que no alcanzaba la carga horaria destinada) y se premiaron en cada competencia con las clásicas medallas; hubo premios para el equipo ganador (por cantidad de medallas de oro), y diplomas de participación para todos.
Los encargados de los premios fueron dos niños que integraron la Comisión de Premios. Ellos se encargaron de confeccionar las medallas y copas para los ganadores; pusieron mucho empeño, logrando unas hermosas medallas y unas copas -hechas en poliuretano expandido y pintadas- espectaculares.
Como evaluación final me resta agregar que se desarrolló todo con tranquilidad, los alumnos tenían en claro los contenidos trabajados (los que se manifestaba en los jueces, que debían decidir, por ejemplo, si un salto era nulo o no), y quedaron muy conformes con el Torneo.
También es importante destacar que se observa cómo en las disciplinas los alumnos se van acercando al gesto técnico casi sin indicación del docente. Por ejemplo, en salto en alto se les indicó salto tijera, pero cuando la altura era más elevada ellos solos se aproximaron a un inicio al salto flop; en salto en largo se notó el despegue en el pique y la elevación de la pierna para ganar altura; en lanzamiento hubo un cierto despegue del piso luego de la carrera previa; y en velocidad fue evidente la fase de vuelo.
Por último, se notó una diferencia en cuanto el rendimiento entre los varones y las mujeres; de estas últimas, sobre un total de quince medallas entregadas, sólo dos lograron medallas (una obtuvo un segundo puesto y la otra, un tercero).
Como premio por el trabajo y para integrar a las familias, aprovechando el entusiasmo despertado por los Juegos Olímpicos y el trabajo posterior, se realizará próximamente un encuentro similar pero con los padres y familiares. En esta nueva oportunidad los niños actuarán de planilleros, jueces, encargados de los premios, y demás funciones necesarias para el desarrollo del torneo; pero los que competirán esta vez serán lo adultos y no los niños (a los cuales les gustó mucho esta nueva idea).
Fuente: Prof. FERNANDO BOQUETE Esc. Nº 11, D.E. 8 vorsetti@intramed.net
miércoles, 25 de marzo de 2009
INICIACIÓN AL ATLETISMO: análisis de la situación y replanteo del panorama.
El atletismo como tal tiene una definición unívoca la cual se refiere a un conjunto de disciplinas bien determinadas y reglamentadas por entidades oficiales internacionales. También se dijo que cuando se trata de abordar actividades atléticas destinadas a niños y jóvenes noveles en la práctica del atletismo, no podemos ni debemos “simplificar” superficialmente lo dispuesto para los adultos sino proponer una estructura pensada especialmente para el trabajo con éstos grupos etarios. Haciendo un buceo por la realidad no resulta extraño apreciar que la practica del atletismo, no solo en nuestro medio sino en muchos otros países del mundo, ha perdido protagonismo o al menos adeptos en la practica cotidiana, si bien en los últimos años han surgido algunos exponentes de relevancia en el plano internacional. Más aún, en el medio o ámbito escolar el desarrollo de actividades atléticas o que se orienten hacia ello es cada vez más escasa, tanto en los niveles de Enseñanza General Básica como en la educación Polimodal. En el ámbito no escolar, es decir, en el plano del atletismo perteneciente a las entidades oficiales del “Atletismo Federado”, observamos una gran brecha etaria comprendida entre los 12 a 16 años donde la participación masiva resulta poco posible a partir de propuestas poco inclusivas y selectivas. Las instituciones deportivas en algunos casos colaboran negativamente al mantenimiento de la actividad pues reclaman resultados perentorios y en muchas ocasiones autofinanciamiento de la actividad a pesar del escaso apoyo institucional.
El atletismo escolar
Atletismo: el deporte Madre.Por supuesto que nadie se atrevería a negar ésta afirmación, es mas, ha sido utilizada y esgrimida como estandarte por propios y extraños, con referencia al personal ligado a la educación física y el deporte y a los que miran pasar la actividad física desde la vereda de enfrente. El deporte madre o la madre de los deportes, da igual pues en la cotidianeidad que nos toca vivir el atletismo no aparece reconocido desde la práctica, desde el hacer diario.Basta echar un vistazo en las planificaciones anuales de gran cantidad de docentes de educación física y observaremos el “espacio” que ocupan las actividades atléticas dentro de las mismas. Dicho lugar que por un lado se declama, en efecto es sumamente reducido y comparación con otras disciplinas deportivas para los mismos niveles. Mas adelante intentaremos dilucidar el porque de ésta dicotomía.Entonces la practica del atletismo escolar:
1) Para los FUTUROS DOCENTES
Es reconocida como espacio disciplinar?
Muestran actitud positiva ante ella?
2) Los DOCENTES:
Presentan buena disposición?
Entusiasmo?
3) Para los ALUMNOS:
Resulta motivadora?
Gratificante?
Significativa?
Analizando el punto 1, quizá nos encontremos con una problemática que no será la misma en todos los Institutos de Formación Docente en educación física pero que suele ser causa origen de la falta de apetito atlético que se evidencia en los estudiantes futuros docentes de educación física. Preguntémonos si durante la formación docente el abordaje de la disciplina del atletismo, hoy dentro del espacio de Deportes Cerrados, se realiza en un marco de preponderancia didáctica-metodológica más que en la fría ejecución técnica de las tan temidas pruebas del atletismo. No se trata de teorizar ni de minimizar el papel que la práctica tiene en la formación docente en EF pues el Cuerpo y el Movimiento son elementos constitutivos del aprendizaje del sujeto. El problema radica en la exigencia que desde las cátedras se ejerce al alumnado del profesorado sostenida en la ejecución técnica mas que en la resolución de problemáticas educativas con objetivos didácticos orientados directamente a la practica en el medio escolar real, y con real queremos significar a las condiciones en las que el docente debe desenvolverse cotidianamente.Esta “exigencia”, que si la observamos desde una perspectiva del rendimiento resulta a veces leve, provoca efectos no deseados en los futuros docentes pues como sabemos habitualmente repetimos, recordamos y aprendemos lo que en forma de experiencias ha sido placentero o al menos no traumático. Para colmo de males existe una habitual costumbre y es la de “dar” lo que nos gusta. Esto se traduce en la practica en que docentes de educación física reducen o priorizan el desarrollo de contenidos relacionados con deportes que les son de su agrado y de los cuales se tiene bastante seguridad para enseñarlos, no sucede lo mismo con aquellas disciplinas que no cuentan con el beneplácito de dicho profesorado, por mas que estén explícitos en los contenidos curriculares a enseñar.Por esto “hagamos gustar lo que creemos es importante”, así provocaremos una actitud positiva durante el aprendizaje y la enseñanza.
En el punto 2 al preguntarnos acerca del entusiasmo por parte de los docentes frente a la enseñanza del atletismo nos remitimos al punto anterior como consecuencia, pero además la realidad nos indica que la disposición muchas veces no es de las mejores pues se encuentra con los siguientes inconvenientes, discutibles a partir de éste trabajo, a saber:
- falta de infraestructura adecuada (pista, campo, sectores de salto, etc.)
- escasos recursos materiales específicos (implementos como balas, jabalinas, etc.)
- a los chicos no les gusta, prefieren los deportes de conjunto.
- Cuando concurren a los eventos competitivos están todo el día para una carrera y luego se aburren.
- Los profesores tienen que recibir una formación específica que no poseen.
Como veremos mas adelante pondremos en tela de juicio estos cuestionamientos pero a priori diremos que a partir de una propuesta de atletismo infantil especial, MINIATLETISMO, pierden su validez pues por ejemplo para ésta actividad atlética no se requiere de infraestructura e implementos reglamentarios. La propuesta incluye el desarrollo de las actividades lúdicas en equipos. Y se aburren?, seguramente que si; es por eso que se propone una actividad rotativa y simultánea donde “nadie quede afuera”. Por último se acuerda que para “conocer” el total de las disciplinas atléticas y poder enseñarlas conforme a la reglamentación oficial es necesario una formación que seguramente resulta escasa en la enseñanza general del los institutos de formación docente. Luego veremos que ya no será tan necesario.
El punto 3 plantea el problema desde la óptica de los niños. Si a los niños, especialmente en edad escolar EGB, les presentamos una propuesta de enseñanza basada en ejercicios de automatización y repetición de drills donde no encuentran espacios para el juego ni divertimento donde se acentúa la exigencia técnica, lógicamente los mismos perderán entusiasmo y será muy difícil motivarlos y concentrar la participación placentera. Si pensamos que la forma tradicional de participación en los eventos competitivos de atletismo infantil es semejante a la de los adultos, es decir, selectiva y con acento en el rendimiento y el resultado podremos concluir ésta primera aproximación con la idea de que solo es “gratificante y motivadora para unos pocos, o sea para los que ganan.
Deporte escolar y no escolar con niños, Atletismo de Iniciación.
Frente a éste encuadre erario se hace necesario formularnos las siguientes preguntas:
• En el deporte escolar, existen diferencias claras con el deporte de competición federativa y de adultos?
• En el deporte en ámbitos no escolares (clubes, instituciones barriales, etc.), el trabajo con niños marca una diferencia con los de rendimiento?
• Cuales son los criterios para la competición con niños?
Nuevamente y desde una perspectiva crítica a lo que sucede frecuentemente en la actualidad diremos que ni en la enseñanza y menos aún en las competencias interescolares o en los ámbitos no escolares se observan marcadas diferencias a la hora de abordar el trabajo con niños. Cuales son los principales inconvenientes? Pongamos un ejemplo:
Juan (11) junto a 11 compañeros más participan de un encuentro Interescolar de atletismo cuyas bases reglamentarias limitan su participación a dos pruebas individuales o una individual y la carrera de relevos (posta). Está claro que de los 270 alumnos de 4º, 5º y 6º año de EGB (del turno mañana) de su escuela solo participan 12 niñas y 12 niños. Juan ha sido designado para participar en 80m y la posta 4 x 50m. El evento comienza a las 9:00hs, hora en que comienzan a desarrollarse las series de carreras. Se establecieron según la cantidad de inscriptos 10 series de 8 corredores y a nuestro pequeño amigo le ha tocado la 5º serie. El espera con entusiasmo y con la ansiedad lógica el momento de su participación. Los organizadores han dispuesto que los alumnos clasificados en los 4 primeros puestos de cada serie tendrán la oportunidad de pasar a la siguiente instancia. Ha llegado la hora, Juan corre a toda velocidad, a su máxima velocidad. Con todo su esfuerzo logra ubicarse en 6º lugar. Velozmente los colaboradores que hacen las veces de jueces corren al encuentro de los 4 primeros niños, le preguntan el nombre y la institución a la que representan, lo apuntan en sus planillas. Entre ellos Juan mira a los colaboradores, como demandando algún reconocimiento por el gran esfuerzo demostrado, pero la tarea ha concluido. Juan y los demás niños NO clasificados se retiran de la zona de llegada con más pena que gloria. Ese fue su paso y su experiencia en el encuentro Interescolar.
Luego de analizar el ejemplo anterior, aleatorio y no testimonial, se hacer casi inmediata formulación de las siguientes preguntas:
• A ese niño le resultó significativa y satisfactoria la experiencia descrita?.
• Que valores sociales y personales se han abordado con la propuesta del citado evento?.
• Se han respetado las características de maduración y crecimiento?.• La presentada propuesta es inclusiva?.
• Y por último, se presupone que con la experiencia de éste y muchos otros niños participantes se aportará a que el atletismo sea gustoso y atrayente para la población infantil actual?.
Como es sabido cualquier intento de replanteo, revisión y si fuese necesario transformación de estructuras que vienen desarrollándose desde tiempos diversos provoca al menos un reacción como acto reflejo por parte de quienes la sostienen hasta el momento. Nos encontramos muchas veces que el sostenimiento de formatos, en éste caso en la manera de presentar los eventos competitivos para las edades de iniciación faltos de novedad o ayornamiento, viene dada por el vacío dejado por otras posturas más progresistas.
El carácter conservador de los profesores, entrenadores y/o técnicos hace difícil la posibilidad de repensar o reconceptualizar la práctica en lo que respecta a la enseñanza de las habilidades deportivas y luego la propuesta de realización de eventos competitivos. El primer inconveniente en éste sentido viene dado por la imposibilidad del profesorado en reflexionar sobre su acción y cotejar esos datos con información bibliográfica específica y actualizada.
Desde los ámbitos institucionales tanto educativos como deportivos gubernamentales y no gubernamentales que tienen algún tipo de responsabilidad sobre las actividades deportivas específicamente dirigidas a las edades infantiles se aprecian en no pocas oportunidades el discurso exitista. Dicho discurso signa a los proyectos deportivos con un tinte excluyente y elitista en perjuicio claro está de los niños que por diversa índole en “ese” momento de su evolución no da con los parámetros de rendimiento que institucionalmente se requiere para apaciguar intereses exógenos a los requeridos por los niños.
Fuente: Lic. Jesús Rubio – jesusrubio@express.com.ar
El atletismo escolar
Atletismo: el deporte Madre.Por supuesto que nadie se atrevería a negar ésta afirmación, es mas, ha sido utilizada y esgrimida como estandarte por propios y extraños, con referencia al personal ligado a la educación física y el deporte y a los que miran pasar la actividad física desde la vereda de enfrente. El deporte madre o la madre de los deportes, da igual pues en la cotidianeidad que nos toca vivir el atletismo no aparece reconocido desde la práctica, desde el hacer diario.Basta echar un vistazo en las planificaciones anuales de gran cantidad de docentes de educación física y observaremos el “espacio” que ocupan las actividades atléticas dentro de las mismas. Dicho lugar que por un lado se declama, en efecto es sumamente reducido y comparación con otras disciplinas deportivas para los mismos niveles. Mas adelante intentaremos dilucidar el porque de ésta dicotomía.Entonces la practica del atletismo escolar:
1) Para los FUTUROS DOCENTES
Es reconocida como espacio disciplinar?
Muestran actitud positiva ante ella?
2) Los DOCENTES:
Presentan buena disposición?
Entusiasmo?
3) Para los ALUMNOS:
Resulta motivadora?
Gratificante?
Significativa?
Analizando el punto 1, quizá nos encontremos con una problemática que no será la misma en todos los Institutos de Formación Docente en educación física pero que suele ser causa origen de la falta de apetito atlético que se evidencia en los estudiantes futuros docentes de educación física. Preguntémonos si durante la formación docente el abordaje de la disciplina del atletismo, hoy dentro del espacio de Deportes Cerrados, se realiza en un marco de preponderancia didáctica-metodológica más que en la fría ejecución técnica de las tan temidas pruebas del atletismo. No se trata de teorizar ni de minimizar el papel que la práctica tiene en la formación docente en EF pues el Cuerpo y el Movimiento son elementos constitutivos del aprendizaje del sujeto. El problema radica en la exigencia que desde las cátedras se ejerce al alumnado del profesorado sostenida en la ejecución técnica mas que en la resolución de problemáticas educativas con objetivos didácticos orientados directamente a la practica en el medio escolar real, y con real queremos significar a las condiciones en las que el docente debe desenvolverse cotidianamente.Esta “exigencia”, que si la observamos desde una perspectiva del rendimiento resulta a veces leve, provoca efectos no deseados en los futuros docentes pues como sabemos habitualmente repetimos, recordamos y aprendemos lo que en forma de experiencias ha sido placentero o al menos no traumático. Para colmo de males existe una habitual costumbre y es la de “dar” lo que nos gusta. Esto se traduce en la practica en que docentes de educación física reducen o priorizan el desarrollo de contenidos relacionados con deportes que les son de su agrado y de los cuales se tiene bastante seguridad para enseñarlos, no sucede lo mismo con aquellas disciplinas que no cuentan con el beneplácito de dicho profesorado, por mas que estén explícitos en los contenidos curriculares a enseñar.Por esto “hagamos gustar lo que creemos es importante”, así provocaremos una actitud positiva durante el aprendizaje y la enseñanza.
En el punto 2 al preguntarnos acerca del entusiasmo por parte de los docentes frente a la enseñanza del atletismo nos remitimos al punto anterior como consecuencia, pero además la realidad nos indica que la disposición muchas veces no es de las mejores pues se encuentra con los siguientes inconvenientes, discutibles a partir de éste trabajo, a saber:
- falta de infraestructura adecuada (pista, campo, sectores de salto, etc.)
- escasos recursos materiales específicos (implementos como balas, jabalinas, etc.)
- a los chicos no les gusta, prefieren los deportes de conjunto.
- Cuando concurren a los eventos competitivos están todo el día para una carrera y luego se aburren.
- Los profesores tienen que recibir una formación específica que no poseen.
Como veremos mas adelante pondremos en tela de juicio estos cuestionamientos pero a priori diremos que a partir de una propuesta de atletismo infantil especial, MINIATLETISMO, pierden su validez pues por ejemplo para ésta actividad atlética no se requiere de infraestructura e implementos reglamentarios. La propuesta incluye el desarrollo de las actividades lúdicas en equipos. Y se aburren?, seguramente que si; es por eso que se propone una actividad rotativa y simultánea donde “nadie quede afuera”. Por último se acuerda que para “conocer” el total de las disciplinas atléticas y poder enseñarlas conforme a la reglamentación oficial es necesario una formación que seguramente resulta escasa en la enseñanza general del los institutos de formación docente. Luego veremos que ya no será tan necesario.
El punto 3 plantea el problema desde la óptica de los niños. Si a los niños, especialmente en edad escolar EGB, les presentamos una propuesta de enseñanza basada en ejercicios de automatización y repetición de drills donde no encuentran espacios para el juego ni divertimento donde se acentúa la exigencia técnica, lógicamente los mismos perderán entusiasmo y será muy difícil motivarlos y concentrar la participación placentera. Si pensamos que la forma tradicional de participación en los eventos competitivos de atletismo infantil es semejante a la de los adultos, es decir, selectiva y con acento en el rendimiento y el resultado podremos concluir ésta primera aproximación con la idea de que solo es “gratificante y motivadora para unos pocos, o sea para los que ganan.
Deporte escolar y no escolar con niños, Atletismo de Iniciación.
Frente a éste encuadre erario se hace necesario formularnos las siguientes preguntas:
• En el deporte escolar, existen diferencias claras con el deporte de competición federativa y de adultos?
• En el deporte en ámbitos no escolares (clubes, instituciones barriales, etc.), el trabajo con niños marca una diferencia con los de rendimiento?
• Cuales son los criterios para la competición con niños?
Nuevamente y desde una perspectiva crítica a lo que sucede frecuentemente en la actualidad diremos que ni en la enseñanza y menos aún en las competencias interescolares o en los ámbitos no escolares se observan marcadas diferencias a la hora de abordar el trabajo con niños. Cuales son los principales inconvenientes? Pongamos un ejemplo:
Juan (11) junto a 11 compañeros más participan de un encuentro Interescolar de atletismo cuyas bases reglamentarias limitan su participación a dos pruebas individuales o una individual y la carrera de relevos (posta). Está claro que de los 270 alumnos de 4º, 5º y 6º año de EGB (del turno mañana) de su escuela solo participan 12 niñas y 12 niños. Juan ha sido designado para participar en 80m y la posta 4 x 50m. El evento comienza a las 9:00hs, hora en que comienzan a desarrollarse las series de carreras. Se establecieron según la cantidad de inscriptos 10 series de 8 corredores y a nuestro pequeño amigo le ha tocado la 5º serie. El espera con entusiasmo y con la ansiedad lógica el momento de su participación. Los organizadores han dispuesto que los alumnos clasificados en los 4 primeros puestos de cada serie tendrán la oportunidad de pasar a la siguiente instancia. Ha llegado la hora, Juan corre a toda velocidad, a su máxima velocidad. Con todo su esfuerzo logra ubicarse en 6º lugar. Velozmente los colaboradores que hacen las veces de jueces corren al encuentro de los 4 primeros niños, le preguntan el nombre y la institución a la que representan, lo apuntan en sus planillas. Entre ellos Juan mira a los colaboradores, como demandando algún reconocimiento por el gran esfuerzo demostrado, pero la tarea ha concluido. Juan y los demás niños NO clasificados se retiran de la zona de llegada con más pena que gloria. Ese fue su paso y su experiencia en el encuentro Interescolar.
Luego de analizar el ejemplo anterior, aleatorio y no testimonial, se hacer casi inmediata formulación de las siguientes preguntas:
• A ese niño le resultó significativa y satisfactoria la experiencia descrita?.
• Que valores sociales y personales se han abordado con la propuesta del citado evento?.
• Se han respetado las características de maduración y crecimiento?.• La presentada propuesta es inclusiva?.
• Y por último, se presupone que con la experiencia de éste y muchos otros niños participantes se aportará a que el atletismo sea gustoso y atrayente para la población infantil actual?.
Como es sabido cualquier intento de replanteo, revisión y si fuese necesario transformación de estructuras que vienen desarrollándose desde tiempos diversos provoca al menos un reacción como acto reflejo por parte de quienes la sostienen hasta el momento. Nos encontramos muchas veces que el sostenimiento de formatos, en éste caso en la manera de presentar los eventos competitivos para las edades de iniciación faltos de novedad o ayornamiento, viene dada por el vacío dejado por otras posturas más progresistas.
El carácter conservador de los profesores, entrenadores y/o técnicos hace difícil la posibilidad de repensar o reconceptualizar la práctica en lo que respecta a la enseñanza de las habilidades deportivas y luego la propuesta de realización de eventos competitivos. El primer inconveniente en éste sentido viene dado por la imposibilidad del profesorado en reflexionar sobre su acción y cotejar esos datos con información bibliográfica específica y actualizada.
Desde los ámbitos institucionales tanto educativos como deportivos gubernamentales y no gubernamentales que tienen algún tipo de responsabilidad sobre las actividades deportivas específicamente dirigidas a las edades infantiles se aprecian en no pocas oportunidades el discurso exitista. Dicho discurso signa a los proyectos deportivos con un tinte excluyente y elitista en perjuicio claro está de los niños que por diversa índole en “ese” momento de su evolución no da con los parámetros de rendimiento que institucionalmente se requiere para apaciguar intereses exógenos a los requeridos por los niños.
Fuente: Lic. Jesús Rubio – jesusrubio@express.com.ar
sábado, 21 de marzo de 2009
PROPONEN NUEVAS REGLAS PARA EL ATLETISMO MUNDIAL
BERLIN (AP) - Todo el que haga una partida falsa en las carreras de corta distancia enfrenta una exclusión inmediata, según una nueva propuesta de la comisión técnica del atletismo mundial.
Hasta ahora se permitía una partida falsa por carrera y una segunda significaba la exclusión automática del culpable independientemente de quien hubiese causado la primera. La nueva regla significa la tarjeta roja inmediata para el primero.
"Muchos atletas hacen un juego sicológico con los demás, pero según la nueva regla ya no sería posible", dijo el sábado Jorge Salcedo, titular de la comisión técnica de la Asociación Internacional de Federaciones del Atletismo.
El consejo, que se reúne este fin de semana, debe aprobar la propuesta para presentarla después al congreso de la Asociación antes del campeonato mundial de Berlín en agosto. De ser aceptada, la nueva regla regiría a partir del 2010.
La regla vigente que permite una sola partida en falso rige desde el 2003. Antes, un corredor era descalificado recién después de dos partidas falsas, lo que a veces causaba largas demoras.
Según otras propuestas, el decatlón y el heptatlón terminarían con una carrera de persecución en los 1.500 metros para varones y 800 para mujeres.
El orden de partida en la carrera final dependería de la diferencia en puntos acumulados hasta entonces en todas las demás pruebas y el primer atleta que trasponga la meta ganaría toda la competencia de dos días. Hasta ahora se calcula el número de puntos de todos los registros antes de conocerse el ganador.
Fuente: Univisión
Hasta ahora se permitía una partida falsa por carrera y una segunda significaba la exclusión automática del culpable independientemente de quien hubiese causado la primera. La nueva regla significa la tarjeta roja inmediata para el primero.
"Muchos atletas hacen un juego sicológico con los demás, pero según la nueva regla ya no sería posible", dijo el sábado Jorge Salcedo, titular de la comisión técnica de la Asociación Internacional de Federaciones del Atletismo.
El consejo, que se reúne este fin de semana, debe aprobar la propuesta para presentarla después al congreso de la Asociación antes del campeonato mundial de Berlín en agosto. De ser aceptada, la nueva regla regiría a partir del 2010.
La regla vigente que permite una sola partida en falso rige desde el 2003. Antes, un corredor era descalificado recién después de dos partidas falsas, lo que a veces causaba largas demoras.
Según otras propuestas, el decatlón y el heptatlón terminarían con una carrera de persecución en los 1.500 metros para varones y 800 para mujeres.
El orden de partida en la carrera final dependería de la diferencia en puntos acumulados hasta entonces en todas las demás pruebas y el primer atleta que trasponga la meta ganaría toda la competencia de dos días. Hasta ahora se calcula el número de puntos de todos los registros antes de conocerse el ganador.
Fuente: Univisión
miércoles, 18 de marzo de 2009
A L A T L E T A (Esos locos que corren)
Yo los conozco.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un
camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo
para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la
lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de
tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida,
esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben
cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan
y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y
a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante,
miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de
los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan
frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan tenis con camaras de aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan
calzados.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un
camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo
para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la
lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de
tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida,
esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben
cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan
y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y
a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante,
miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de
los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan
frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan tenis con camaras de aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan
calzados.
Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio
tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la
columna, buscan una bolsa de agua para refrescarse… y siguen.
Se inscriben en todas las carreras… y ganan algunas o ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se
levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia
en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con
descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no
podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que
ganarles.
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”.
Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y
le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar
que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de
un alero.
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la
meta.
No las preparan…son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal
medido, los que largan caminando adelante y no dejan pasar, el cumpleaños que
fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla
que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar
iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los
brazos porque dicen que lo han conseguido.
¡Qué ganaron una vez más!
No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de
personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los
miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número,
simplemente por que no están bien.
Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el
costado… pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les
desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y
dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo
allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la
transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario
cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea
Cumplida”.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse
pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan
después que ellos.
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo,
abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la
columna, buscan una bolsa de agua para refrescarse… y siguen.
Se inscriben en todas las carreras… y ganan algunas o ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se
levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia
en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con
descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no
podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que
ganarles.
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”.
Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y
le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar
que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de
un alero.
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la
meta.
No las preparan…son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal
medido, los que largan caminando adelante y no dejan pasar, el cumpleaños que
fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla
que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar
iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los
brazos porque dicen que lo han conseguido.
¡Qué ganaron una vez más!
No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de
personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los
miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número,
simplemente por que no están bien.
Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el
costado… pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les
desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y
dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo
allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la
transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario
cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea
Cumplida”.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse
pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan
después que ellos.
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo,
abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último
y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.
Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de
la carrera anterior.
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.
-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a
todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo
cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las
manos de los colegas que se cruzan.
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo
mismo- una hora por día.
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.
Dicen que la gente no se aguantan tanto silencio.
Dicen que ellos lo disfrutan.
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan,
se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos
mismos.
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.
Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un
poquito.
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.
Pican, frenan y vuelven a picar.
Me parece que quieren ganarle a la muerte.
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.Están completamente locos.
Autor: Marciano Durán(Escritor Uruguayo)
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