domingo, 2 de enero de 2011

¿Por qué siempre nos duele el costado al correr mucho?

Corremos... corremos mucho... ya llegamos... ¡Tenemos que ganar! Nos exigimos... ¡ZAS! ¡El dolor del costado que no nos deja seguir! ¿Estamos faltos de estado? ¿Comimos mal? ¿Nos exigimos demasiado? ¡Ya veremos por qué nuestro cuerpo se queja!
Antes que nada les digo que como sabrán tenemos dos costados, derecho e izquierdo a algunos les duele el primero... mientras que a algunos les duele el segundo... voy a intentar explicar por qué, pero para entender, debemos tener conocimientos básicos, que también explico acá mismo, espero que me entiendan.




Ubicado en nuestro costado izquierdo, el bazo es un órgano que cumple diversas funciones:


* Inmunitaria

* Hemáticas (sanguíneas)


Nosotros nos vamos a concentrar en la segunda, la hemáticas o sanguínea.

Cuando somos chiquitos (tan chiquitos que no salimos de la panza, estamos en estado de feto ) el bazo se dedica a la hematopoyesis (producir glóbulos rojos). Cuando somos adultos, el bazo deja de cumplir esta función, y solo pasa a ser un RESERVORIO DE SANGRE que contiene oxígeno.






El hígado es un órgano vital de suma importancia para la vida (se calcula que ejecuta 500 acciones al mismo tiempo o tal vez más), yo solo pondré la función que nos interesa para este tema. DESINTOXICA LA SANGRE.
Al que le interese el hígado (un órgano apasionante en mi opinión) puede buscar en internet, en mis posts yo trato de responder preguntas que no se encuentran en alguna página web con solo buscarla.
Como habrán notado, el bazo se halla a nuestra izquierda, mientras que el hígado a la derecha. Dependiendo de qué costado nos duela es por qué nos duele.









Como habrán notado, el bazo se halla a nuestra izquierda, mientras que el hígado a la derecha. Dependiendo de qué costado nos duela es por qué nos duele.
Si nos duele el costado izquierdo, es porque nuestro bazo (reservorio de oxígeno) se quedó sin él. Para proveer de más oxígeno al nuestro cuerpo, el bazo es como si se comprimiera, entonces cuando ya no le queda sangre, se comprime en vano, y por eso nos duele, ha llegado a la máxima compresión y no le queda una gota de glóbulos rojos. Con el entrenamiento podemos mejorar la oxigenación, y nuestro bazo no está tan exigido, de modo que no nos producirá dolor.
Si nos duele el costado derecho, también es porque estamos faltos de estado.
El músculo necesita energía, que lo saca de la glucosa con respiración aerobia (es decir, para producir energía, tiene que usar oxígeno).
Si nosotros nos exigimos juntos, en algún momento el oxígeno no alcanza para abastecer la demanda, y nuestro cuerpo tiene que empezar a producir energía de forma anaerobia (sin oxígeno). Ahí es cuando se produce el ácido láctico.
NO ES EL ÁCIDO LÁCTICO QUIEN NOS PRODUCE EL DOLOR. El ácido láctico (que se degrada en el hígado, el gran desintoxicador) se empieza a acumular, como consecuancia nuestra sangre se vuelve más ácida, y entonces nuestro músculo es más suceptible al dolor, y por eso nos duelen los músculos. El dolor en el costado derecho en cambio, es cuando nuestro hígado no da abasto para degradar el ácido láctico.
Si contamos con el suficiente entrenamiento, el ácido láctico no nos producirá dolor, ya que el músculo puede acostumbrarse a trabajar en un medio ácido, todo es cuestión de entrenamiento.
Para que nos deje de doler, simplemente debemos dejar paulatinamente de correr (no paremos de golpe porque eso nos hace mal). Si estuvimos corriendo, conviene realizar lo que se llama un trote de REGENERACiÓN, es decir, ir a un trote lo más lento posible, pero más rápido que caminando, para que el cuerpo elimine correctamente el ácido láctico de nuestro organismo.
Bueno, eso fue todo, un post cortito y conciso que explica la respuesta a la pregunta del título, espero que les haya gustado, como les dije, es una explicación muy básica, pero no por eso menos efectiva.

Fuente: JFAquinoPando

viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!!!


Feliz año nuevos para todos!!!!

sábado, 20 de noviembre de 2010

El hombre que eligió correr para dar un mensaje

Una noche mágica, mientras corría por el desierto de Omán, bajo una luna de queso, Sebastián Armenault decidió que su vida cambiaría para siempre. Recuerda perfectamente aquel clic vital, aquel salto en su conciencia. Fue a principios de noviembre de 2009, mientras corría una ultramaratón de 170 kilómetros en los Emiratos de Omán, en la que venía enfrentándose a gigantes de arena, con 50 grados de calor durante el día y noches bajo cero.

Hasta aquel momento crucial, Armenault había sido un tipo bastante afortunado. De clase media tirando a alta, una linda familia, divorciado, 42 años, dos hijas preadolescentes, deportista amateur, casa con jardín y pileta en la zona norte y un auto caro. Tenía un puesto codiciado, en el que, además, ganaba muy bien: era gerente comercial de una empresa de telecomunicaciones.

Y, sin embargo, ésa no era la vida que deseaba. Lo sabía en su corazón.

Quizá fue la crisis de los 40, esos giros que suelen dar vuelta las cosas de un modo definitivo, pero lo cierto es que aquella noche de revelaciones -quienes corren dicen que las carreras largas son como largas meditaciones- se prometió que dejaría aquella existencia segura, pero aburrida, para cumplir su sueño más verdadero: dedicarse, de lleno, al ultramaratonismo amateur; a nutrirse de aventuras, de experiencias. Conseguiría apoyo a pulmón y, luego, transmitiría aquel mensaje de coraje, paciencia, fuerza interior y confianza en la propia determinación. Es decir: lo que ya venía haciendo en su tiempo extra laboral lo haría, de aquí en adelante, a tiempo completo.

Pero ¿a quiénes transmitir esos valores generados por sus experiencias? A quienes necesitaran inspiración para cambiar o simplemente para vivir. A los chicos, por ejemplo, tan necesitados de ejemplos visibles de autosuperación. ¿Dejaría todo para transformarse en un entrenador de la autosuperación? ¿Se convertiría en una prueba testimonial de que en la vida no hace falta ser Ginóbili o Messi para triunfar? ¿Lograría demostrar, con su propio ejemplo, que nunca es tarde para concretar los sueños?

Saltar sin red
Algo semejante es lo que decidió hace más o menos un año sobre las arenas calientes de Omán. Lo cuenta así: "No me quiero quedar con las ganas de probar lo que deseo. Y cuando uno llega a un punto en el que sabe lo que quiere, recién entonces empieza todo".

-¿Y qué es todo?

-No soy un atleta extremo, sino un ultramaratonista amateur -explica Sebastián, apenas recibe a La Nacion en su nuevo hogar: un departamento modesto, de dos ambientes, que también incluye su nueva "oficina", es decir, una laptop donde escribe, en su blog, los relatos de sus odiseas ( http://sebastianarmenault.blog.arnet.com.ar/ ), en la que planifica charlas inspiradoras que se nutren de sus aventuras en oasis, montañas y desiertos, y busca apoyos capaces de garantizarle una infraestructura mínima para desarrollar su deporte amateur.

"Amateur" parece ser aquí la palabra clave para definir su nuevo esquema vital.

-Empecé a jugar al rugby a los 7 años y jugué durante 22. Pero nunca llegué a primera, ni estuve en los Pumas: es más, ni siquiera llegué a intermedia, porque nunca fui lo suficientemente bueno. En cambio, lo pasé bárbaro. Y todos esos años me dejaron valores que hoy puedo reproducir. Uno de ellos es la pasión de correr simplemente porque me gusta. Y porque es un desafío. Por eso hoy quiero seguir eligiendo el amateurismo para contar mi historia desde ese lugar. Ese es mi mensaje. Porque cuando vos jugás en el nivel de un Tiger Woods, la pasión, eso que marca la diferencia, se va perdiendo. En cambio, cuando todo depende de vos, la prueba es muy distinta.

En su departamentito de Olivos colgó un póster de aquella famosa maratón en Omán, que tuvo su propia adversidad extra: en una conexión del viaje económico que había conseguido le perdieron el bolso con todo lo necesario para afrontar los 170 km en el desierto; objetos que había tardado un año en reunir: la ropa, los implementos, los suplementos alimentarios, las sales y minerales para exigencias extremas. "Fue un golpe anímico tremendo", recuerda.

Tanto, que los profesionales que corrían la ultramaratón le aconsejaban que no corriera. El se lanzó igual. Y no sólo eso, sino que llegó a destino, en medio de un contingente de 39 maratonistas, de los cuales 35 eran profesionales. De ese total, sólo resistieron 22. Armenault incluido, a pesar de que su mochila pesaba cinco kilos y la del resto, uno y medio. O de que los profesionales usaban un par de zapatillas diferente cada día, mientras que él debió arreglárselas con uno solo y nuevo, que además ni había podido amoldar antes de tamaña exigencia.

-Así que si siempre tengo miedo la noche anterior a la carrera, esta vez tenía el doble. Y todo eso forma parte de la filosofía de la autosuperación, y del mensaje que quiero transmitir -relata-. Imaginate que yo compito con deportistas que viven de esto, como Maradona; que están esponsoreados muy fuertemente, y que si llegan a perder el bolso, como me pasó a mí, de inmediato les resuelven el problema. Es como ir a competir en Fórmula 1 con un Fitito.

-¿Y qué marca la diferencia?

-La pasión, esa fuerza interna que no se puede comprar. Fijate que yo no tengo un cuerpo para correr; soy un tipo pesado. Quienes corren profesionalmente pesan 54 kilos; yo peso 84. Por eso cuando llego a participar en una ultramaratón me miran como diciendo: "Pobre tipo, éste no dura ni quince minutos".

Podríamos decir que su misión de hoy es la de transmitir resiliencia, adquirida en propias vivencias. La resiliencia es un término relativamente nuevo, importado de la física. Alude a la capacidad de los seres humanos de salir fortalecidos de la adversidad, en lugar de rendirse o abandonar la lucha.

-Cuando hablo ante los chicos del colegio, les digo: "Lo que a mí me pasó en Omán no tiene ninguna diferencia con ir a rendir un examen y perder los apuntes". En medio del desierto, tu bolso no es tu bolso, sino tus sueños, tu casa, tu familia, tus amigos. Abrirlo y encontrar la remera que te gusta no tiene que ver con el abrigo. Es esa remera, que te la ponés y te abraza. ¿Y si perdemos todo eso? Bueno, hay que encontrar el modo de seguir adelante igual.

-Pero, a veces, ¿no es realmente tarde para concretar el sueño de los 20?

-A mí me había quedado en el tintero hacer una gira deportiva. Yo nunca había podido hacerla por no haber sido lo suficientemente bueno. Y cuando empecé con las carreras amateur, golpeando puertas, me armé mi propia gira. Un día fui a una empresa para que me apoyara con ropa, y me dieron un bolso que tenían tirado por ahí. Yo le puse: Sahara 2008. No sabés qué emoción. Y en el Himalaya me di el gustazo de llevar los colores de la celeste y blanca a un país tan lejano como la India.

Mientras trabajaba en cargos gerenciales, se "enganchó" en un grupo de running , inspirado en valores de vida sana y filosofía de equipo. Así fue como primero cruzó los Andes, en 2007, y un año más tarde se largó en la ultramaratón de 120 kilómetros del Sahara. Aquel mismo año vinieron los 105 km de El Nihuil, en Mendoza. En 2009, Omán. Y en 2010, su desafío más reciente, los 190 kilómetros del Himalaya, de donde acaba de regresar.

En la India corrió en altura. Partiendo desde los 2000 metros, llegó hasta los 3900. Y en abril del año que viene irá por más: le aprobaron la participación en la carrera estrella de esta disciplina: los 250 km del Desierto de Sables, entre el Sahara y Marruecos.

La ultramaratón de la vida
Dicen que las personas parecidas se atraen y que, de algún misterioso modo, finalmente se encuentran. Ese parece ser el caso de Armenault, a quien, sobre todo durante este último año, se le acercaron, a través del blog y de las charlas, personas tan atípicas como él. De algún extraño modo sus vidas se cruzan, y Sebastián termina escribiendo esas historias resilientes en su propio blog, como si fuera un gran diario colectivo de autosuperación.

Como la de aquella mujer que tuvo cáncer de mama, y transcendió la enfermedad, ayudada por la experiencia del running . O la de aquel chico diabético, del Northlands, que se sentía marginado por su enfermedad y sólo pudo destrabarse escuchando los relatos de Armenault. O la de un papá de Mar del Plata, Pepe Sánchez, que quiso celebrar la recuperación de su hijo, enfermo de leucemia, con una ultramaratón por la vida, en la que lo acompañó Sebastián.

-Para mí fue un orgullo. Me llamó sin conocerme para compartir algo tan íntimo. Y después sucedió que, leyendo el caso de Pepe, se contactó otro papá de Perú, con el mismo problema y desafío. También quiere hacer conmigo una carrera por la enfermedad de su nene. Además, lo puse en contacto con Pepe. Bueno, todo eso forma parte de mi proyecto.

-Y cuando alguien te pregunta a qué te dedicás ahora, ¿qué le decís?

-No sé, no encontré todavía una definición. Antes extendía una tarjeta y ya no había nada más que hablar. Hay clic s en la vida que son fortísimos. A veces, tengo días de euforia. Otros, no sé dónde voy a terminar.

-¿Y si terminás como Nalbandian? Digo, si una empresa te ofreciera 20.000 dólares por mes para correr, ¿qué dirías?

-Que no. Porque se me cae el proyecto que quiero armar.

-¿Estás muy seguro de que responderías que no?

-Sí, porque ya no lo haría por pasión, sino por dinero. En cuanto acepto, me transformo en lo mismo que un Ginóbili, un Messi o un Maradona, y mi mensaje se muere. Además, cuando vemos a todos estos personajes sólo observamos la parte linda, pero no la vida que dan a cambio. En la parte oscura está la presión extrema por ganar a cualquier precio, las reuniones, las peleas, los intereses, los viajes constantes. A ver: mis dos hijas están conmigo cuatro días a la semana, y yo eso no me lo pierdo ni por todo el oro del mundo.

No son pocos los que le preguntan si se volvió loco. El, en cambio, cree que está vivo.

escrito por: Laura Di Marco

domingo, 17 de octubre de 2010

Hola Seguidores !!!!

Cualquier consulta que quieran hacer o material para publicar no duden en escribir a mi mail caamato@ciudad.com.ar toda consulta sera respondida y toda informacion que quieran publicar será bienvenida
gracias por seguir mi blog
Carlos

domingo, 3 de octubre de 2010

Rodolfo Rossi "Correra 24 Hs. con fines beneficos"

Rodolfo Rossi, Ultramaratonista, intentará batir el record mundial de 24 hs. corriendo en cinta (258 Kms).
Los sponsors realizarán aportes por cada Km. alcanzado en favor de Fundación Desarrollo a través del Deporte
www.fundaciondad.org
http://www.corre24.com.ar
Adelante!!!!!! desde esta humilde página estamos con vos...

sábado, 28 de agosto de 2010

23/08 Brian Toledo Medalla Dorada en Singapur

Era el favorito de todos, y Cumplió. No le pesó para nada la responsabilidad ni la presión que llevan consigo algunos pocos, los “elegidos”, los “diferentes”. Y Braian Toledo dio muestras, una vez más, que ha sido “nominado” para ocupar un lugar dentro de ese privilegiado rubro. Porque en la tarde del domingo de Singapur (la mañana de la Argentina), el argentino se consagró Campeón Olímpico Juvenil de la prueba del Lanzamiento de la Jabalina, con un registro de 81.78 m. Y como si fuera poco, se transformó en el tercer atleta argentino en lograr una medalla dorada en Atletismo en los Juegos Olímpicos, tal como lo hicieran los maratonistas Delfo Cabrera en Londres 1948 y Juan Carlos Zabala en Los Ángeles 1932.
El atleta oriundo de la localidad bonaerense de Marcos Paz, supo sostener y mejorar el rendimiento que había demostrado días atrás en la etapa de clasificación, en el Bishau Stadium. Sus lanzamientos en la final “A” con la jabalina de 700 gramos fueron a una distancia de 81.78 en el primer intento y de 77.65 en el segundo (el tercero y el cuarto, nulos). Al podio lo completaron el estadounidense Devin Bogert con una marca de 76.88 y el letón Intars Isejevs con 74.23, respectivamente. Con esta actuación, Braian Toledo se adjudicó una presea más en competencias internacionales, demostrando, por si quedaban dudas, su poderío en la elite del atletismo mundial juvenil, e insinuando que será un gran baluarte de cara a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Pero nada se construye por sí solo. El éxito de Toledo tiene sustento en sus capacidades físicas innatas y en su destreza técnica, que está muy bien entrenada y supervisada por su coach, Gustavo Osorio, quien lo ha sabido conducir muy adecuadamente en todos los aspectos, durante los últimos años. Su otro talón de Aquiles lo ocupa su familia. En las primeras declaraciones que dio el argentino de 16 años, en la transmisión en vivo de ESPN+, se acordó muy emocionado de sus afectos. “Le dedico el triunfo a mis hermanos y a mi mamá”, expresó. Y resaltó que la base de sus logros se capitalizan en aspectos lúdicos: “Yo salgo a jugar, esto es lo que me gusta hacer y lógicamente quiero ganar siempre”.
Braian Toledo dejó todo su brilló en Singapur, dando muestras que con humildad, dedicación y “hambre” de gloria, se pueden lograr resultados. Ojalá sirva de influencia para la camada de atletas que venga. Ojalá que sirva de ejemplo a imitar para todos los que desde un lugar u otro hacemos al atletismo argentino.
Otra actuación destacadísima fue la de la entrerriana Betsabé Páez que con su segunda marca persona de 1.79 mts. se ubicó en la sexta posición. La prueba fue ganada por rusa María Kuchina con 1.89 mts..
Federico Bruno quedó 5º en la final B de los 3000 metros con 8m 58s 63.

Fuente: Federación Metropolitana

martes, 27 de julio de 2010

Record Mundial de Martillo