sábado, 30 de julio de 2011

“En Argentina no se destina ni un 10% de lo que va al fútbol al resto de los deportes”

El atleta santafesino Germán Chiaraviglio, habló desde Italia de su actualidad deportiva y opinó sobre el proyecto de la AFA para unir la A y la B y sobre los fondos que giraría el gobierno para sustentarlo. Se refirió tambien a la recuperación de la lesión que lo hizo dejar de saltar por un tiempo y de la exposición a los medios. Destacó tambien lo positivo de la ley nacional que financia a atletas de alto rendimiento.“Los deportistas ahora no tendrán que salir a vender su auto o pedir plata prestada para viajar a los torneos”. Afirmó.
Entrevista a German Chiaraviglio - LT9

Se mostró optimista en cuanto al momento que está pasando el atletismo en la Argentina aunque “no somos un deporte tan popular” expresó. Cuando se lo consultó sobre como reaccionan los atletas ante la idea de que el gobierno destine 1500 millones de pesos al futbol dijo “me alegro si un deportista es talentoso, le va bien y encima gana dinero y puede vivir de eso”. Pero hizo una diferenciación “En este caso estamos hablando de que el futbol anteriormente a sus ingresos los generaba el sector privado y hoy ya no es asi”. Continuó expresando “los ingresos que tiene el futbol vienen de los impuestos de toda la gente”. En este sentido afirmó que esta cuestión tiene otro tinte. Afirmó que sin dudas hace ruido el hecho de escuchar la cifra 1500 millones de pesos, “no es poca plata” afirmó. Por otro lado resaltó que entre todos los otros deportes que existen no manejan “ni siquiera un 10% de ese presupuesto anual entre 50 deportes”.
El deportista también habló sobre la ley nacional que impulsa el atletismo. Se mostró muy conforme y destacó que esta ley permite que muchas federaciones ahora pueden entrenar de mejor modo y que pueden pensar en viajar al exterior para ir a las competiciones. “Que el comité olímpico Argentino se haya movido para que se pueda tener otro tipo de ingresos es muy bueno, sin dudas el atletismo no la estaba pasando bien”. Con respecto a esto agregó tambien que “los deportistas ahora no tendrán que salir a vender su auto o pedir plata prestada para viajar a los torneos”.
Con respecto a las lesiones dijo que le permitió estar un tiempo tranquilo y fuera del ojo de los medios para poder compartirlo con su familia. El Atleta hizo una reflexión sobre la derrota y sobre cómo hay que afrontarla. Comentó sobre el apoyo que le da su padre Guillermo Chiaraviglio, tanto como padre y como entrenador.
Fuente:  DATA - LT9         

lunes, 25 de julio de 2011

Sergey Bubka - Un Monstruo del Atletismo

Nacido en Lugansk (URSS) el 4 de diciembre de 1963, es un atleta Ucraniano de salto con garrocha, campeón olímpico en 1988 y campeón mundial en 1983, 1987, 1991, 1993, 1995 y 1997 con 35 plusmarcas en su haber (17 al aire libre y 18 en pista cubierta). 




"Tarde calurosa, soleada, ésta del 28 de septiembre de 1988. Se guarda silencio en el estadio olímpico de Seúl porque todo mundo será testigo de la historia. La historia que escribiría el soviético, multicampeón mundial en salto garrocha, a quien la política deportiva postergó la oportunidad de ser monarca olímpico.
Ya han pasado centenares de competidores en este escenario en el que se dirimen varias finales y que se asemeja a un circo de tres pistas. En el centro, los ojos de miles de espectadores quedan fijos en este atleta rubio con el uniforme rojo y blanco y con la larga pértiga en la mano derecha. Bubka se concentra. Los instantes pasan largos...
La varilla está a una altura de 5.95 metros, inalcanzable para el también soviético Gataoulin, único que mantiene la lucha con el hombre invencible.
Entonces todo pasa en segundos. El corpachón se impulsa, se flexiona la garrocha y vuela la masa de músculos hasta superar la barrera. El salto ha sido limpio; Bubka no conoce otro tipo de saltos.
Dueño es, por fin, de la dorada medalla olímpica." 



Su última marca de 6,14 m, establecida el 31 de julio de 1994 en Sestriere, Italia, permanece imbatida desde entonces. 















Sergey Bubka dominó el salto con pértiga durante unos 15 años, llevando esta disciplina a cotas -en el sentido propio de término- desconocidas. Dieciséis años después de que superara la mítica barrera de los 6 metros, tan sólo seis pertiguistas repitieron esta hazaña. Bubka fue el único en saltar los 6,10m. En cuatro ediciones de los Juegos participó bajo los colores de la URSS (1988), del Equipo Unificado (1992) y de Ucrania (1996 y 2000).

El campeón ucraniano se retiró oficialmente en febrero de 2001 en Donetsk para dedicarse a distintas actividades. Creó un centro deportivo para niños en Donetsk y fue miembro del Parlamento ucraniano. También fue miembro del consejo del CON ucraniano, miembro de la comisión ejecutiva y representante de los atletas, presidente de la comisión de los atletas (miembro 1996-2002; presidente desde 2002). Además, trabajó como representante de los atletas en las siguientes comisiones: admisión (1998), COI 2000 (1999), evaluación para los Juegos de la XXIX Olimpiada en 2008 (2001), y continuación de reformas COI 2000 (2002).
 










































































lunes, 20 de junio de 2011

Se nos fue una destacada atleta argentina

A los 45 años de edad falleció el domingo 12 de Junio, una de la más destacadas atletas argentinas del mediofondo, tras una larga lucha contra el mal que la aquejaba.
Fue poseedora de lo Récords nacionales de mayores en 800 y en 1.500 mts. en la década del 90 y en 10.000 mts. en juveniles.
El Consejo Directivo de la FAM hace llegar las condolencias correspondientes a su familia y especialmente a Maximino Ayala (ex presidente de FAM y destacado fondista).

Fuente: Federación Metropolitana

domingo, 12 de junio de 2011

Si puedes, no pares



Me lo presentó Rafael Metlikovez padre, Meli, como un atleta que se estaba preparando para competir en la categoría de mayores de 100 años. Sí, sí, lo han leído bien. Josep Cladellas, Pitu, tiene 88 años y vive en Granollers. Es un hombre alto y serio, de ojos claros y pelo blanco, que me recibe en su casa con cierta solemnidad. Hace un tiempo leyó en el periódico que un japonés de 101 años había batido el récord mundial de los 1.000 metros lisos en 19 minutos, 59 segundos y 46 centésimas. Desde entonces se está entrenando para superar esa marca. Y es que la gente mayor cada vez es menos mayor. La historia del señor Cladellas se parece a la de la australiana Ruth Frith, que con 102 años ostenta las plusmarcas mundiales en lanzamiento de peso, martillo, jabalina y disco. O a la del nipón Kozo Haraguchi, de 100 años, que ha batido varios récords mundiales en los Masters de Atletismo que se organizan anualmente en su país. Pero la peculiaridad de nuestro entrevistado es que uno no sabe a ciencia cierta si se entrena para batir una marca o para llegar a centenario aún en activo, que nunca se sabe.
Este atleta amateur nació en 1923 y empezó a trabajar en el ramo del agua durante la Guerra Civil, en la famosa empresa textil Roca Umbert. Se inició en el deporte a los 11 años: "Antes había menos distracciones que ahora, así que los críos pasábamos el rato haciendo carreras". Pronto se apuntó en el Club Atlètic Granollers y tomó parte en su primera competición en octubre de 1939, en la especialidad de lanzamiento de disco finlandés. "En esa época trabajaba todo el tiempo, y cada domingo corría más o menos de ocho a 10 kilómetros. Con mi equipo participé en el Campeonato de Cataluña de 1953, celebrado en el estadio de Montjuïc, donde el Club Natación Barcelona nos dobló en puntos. Picados en nuestro amor propio, en el siguiente campeonato quedamos segundos".
De su carrera deportiva destaca el haber sido portador de la antorcha olímpica en los Juegos de México y de Barcelona. Con 60 años batió el récord de España de salto de altura y cinco años después volvió a batir la marca, y la retuvo 17 años, siempre en su cateogría máster. Desde entonces ha corrido el medio maratón de Granollers: "La primera vez solo pude prepararme durante tres semanas; hice tres entrenos de 12 kilómetros y dos de 14. A pesar de lo cual, con 62 años, conseguí acabar en 1 hora y 52 minutos. Si hubiera dispuesto de más tiempo, seguro que habría bajado esa marca. En realidad, para hacer un maratón hay que entrenarse más la cabeza que el cuerpo". Con 70 años consiguió batir el récord de España de pentatlón y todavía con cierto mosqueo aclara que si no hubiera sido por un juez que le midió mal el salto, su marca aún habría sido mejor.
Hace unos tres años consiguió las medallas de oro en lanzamiento de peso, jabalina y martillo en la categoría de mayores de 85, en el campeonato de España de atletismo celebrado en Vitoria. De hecho, le pillo entrenándose para el próximo campeonato de Cataluña, que tendrá lugar en Calella, y para el campeonato de veteranos de Águilas, en Murcia. "Lo importante es no parar. Exceptuando un cierto dolor en las rodillas, practicar deporte me ha ayudado a tener una buena salud". Aunque lleva un marcapasos desde que sufrió un desmayo, se entrena -tanto en pista como en gimnasio- todos los miércoles y los viernes por la tarde, y todos los domingos por la mañana. "Sigo una estricta dieta mediterránea. Para merendar como de ocho a 10 frutas distintas, y para acabar todas las comidas, una manzana. El secreto para encontrarte bien a mi edad es haberte entrenado toda la vida". Y ahí le dejo, preguntándome si subir a un tercer piso sin ascensor puede considerarse deporte.

Fuente: XAVIER THEROS

sábado, 21 de mayo de 2011

Betty Heidler, nuevo récord de lanzamiento de martillo

Heidler superó la marca anterior de la atleta polaca Anita Wlodarczyk, que tenía una plusmarca en 78,30 metros

La atleta alemana Betty Heidler estableció un nuevo récord del mundo de lanzamiento de martillo con una distancia de 79,42 metros, en una reunión de atletismo celebrada en la localidad de Halle, en el Este de Alemania.
Heidler superó la marca anterior de la atleta polaca Anita Wlodarczyk, que tenía una plusmarca en 78,30 metros el 6 de junio de 2010 en Bydgoszcz (Polonia). La alemana consigue de esta forma superar su anterior marca personal (77,12 metros), cosechada en agosto de 2009 en el Campeonato Mundial en Berlín.
Fuente: EUROPA PRESS

jueves, 19 de mayo de 2011

La satisfacción de Lauro, con marca mínima para el Mundial

El sobresaliente lanzador Germán Lauro consideró "un alivio" haber conseguido ya la marca mínima para el Mundial de Atletismo en lanzamiento de bala, para trabajar tranquilo con vistas a las competiciones que se aproximan.
"Que haya salido ahora la marca es un alivio para el trabajo que viene a futuro. Haber obtenido la marca para el Mundial de Daegu y para los Juegos Olímpicos de Londres nos deja trabajar más tranquilos", expresó.
En declaraciones al programa de radio "El Podio", Lauro recordó que "al estar tirando un poco arriba de los 20 metros 50, hay una posibilidad de ser finalista".
También anunció que continuará compitiendo en bala y disco ya que espera también lograr en esta última las marcas mínimas.
"Hoy por hoy estamos pensando en el Sudamericano, ojalá se dé ahí la marca mínima", dijo en relación con el campeonato que se disputará en Buenos Aires el primer fin de semana de junio.
Jennifer Dahlgren, en la puesta a punto hacia el Campeonato Sudamericano, consiguió una marca de 72 metros 11 centímetros en el CeNard, la que representa su mejor registro de la temporada. En el segundo puesto, la juvenil Daniea Gómez se superó con 53.99, que la ubica quinta en la lista nacional permanente.
Fuente: Terra

sábado, 14 de mayo de 2011

El hijo del viento argentino

Luis Vienna, una leyenda del atletismo nacional, hace 50 años salía en la portada de la revista El Gráfico por ser el "hombre más veloz de la Argentina", al lograr marcas récords para la época en 100 y 200 metros llanos, con registros de 10.4 y 21 segundos, respectivamente, sobre las viejas pistas de tierra y carbonilla.
El 30 de mayo del año 1961, en la pista del club Gimnasia y Esgrima en Buenos Aires (GEBA), Vienna, que vestía los colores de Independiente de Avellaneda, lograba el récord argentino en 200 metros, con un tiempo exacto de 21 segundos. En tanto, en el año 1959, hizo un tiempo de 10.4 segundos en los 100 metros llanos.
“Nadie corre más rápido que él en la República Argentina. 10.4s en los 100 metros”, publicó entonces la revista El Gráfico, que lo sacó a Vienna en la portada por sus méritos deportivos, con todo lo que eso significaba para un atleta del interior del país.
Pasaron 50 años, y hasta el presente, ningún atleta rosarino pudo quebrar la marca de los 200 metros llanos, que recién fue superada en los juegos Olímpicos de México del año 1968 (20.81 segundos, Andrés Calonge), y luego, por el velocista argentino, Carlos Alberto Gats (20 s y 51/100, año 1994).
A diferencia del tiempo empleado por Vienna (cronometrado en forma manual), estos dos últimos récords fueron realizados sobre pista sintética y cronometrados con reloj electrónico.
“Lo recuerdo como si fuera hoy: fue el 30 de abril del año 1961, clavé 21 segundos exactos en los 200 metros en la pista de tierra y carbonilla de GEBA. En ese momento fue récord nacional, pude quebrar la marca anterior que estaba en manos de Gerardo Bonhoff, un gran velocista argentino que participó de tres Juegos Olímpicos y en dos fue finalista”, le comentó Vienna a Télam.
Bonhoff había conservado ese registro durante 18 años y Vienna dijo que le sacó “dos décimas” al segundo competidor en aquella prueba del año 1961. “Corrí con unas zapatillas traídas de Alemania (Adidas) y se cronometró en forma manual. Algunos dicen que si se hubiera hecho con reloj electrónico, tal vez bajaba la marca de 21 segundos”, indicó el atleta rosarino.
Vianna agregó: "todavía acá en Rosario, en pista sintética, no arriman a esa marca. No sé como andarán los muchachos en el CENARD, pero en los 100 metros clavan 10.30 y 10.40, mientras que en los 200 metros están arriba de los 21 segundos”.
“Todo esto es del siglo pasado, no sé donde meterme, soy una pieza de museo”, dice en medio de la entrevista, tras aclarar que antes del récord nacional él “ya tenía un récord en Rosario con 21.4 segundos en los 200 metros”.
Vianna se inició corriendo en el desaparecido club +Nuestro Símbolo+ de Rosario, dedicado exclusivamente al atletismo. Orgulloso, el veterano atleta sigue tirando datos: “no sólo tengo el récord de 200 metros, también el de 100 metros, con 10,4 segundos, marca de la que ya se cumplieron 53 años” y acto seguido destacó la tarea de su entrenador en Rosario, Tomás Palomeque .
“Palomeque fue campeón de América en maratón, era un hombre muy honesto y generoso. Cuando me llegó el tiempo de irme a Buenos Aires me dijo: `Luis, tenés que irte a Independiente de Avellaneda, porque el entrenador de ese club sabe mucho más que yo. Allá vas a poder lograr una buena marca`. Y así fue, tiempo después fui récord nacional en los 200 metros”.
Todos querían ganarle al "hijo del viento" rosarino y en más de una ocasión algún motociclista lo desafiaba a correr los 100 metros con la popular moto Gilera. El velódromo de aquella época estaba pegado al andarivel número 6 de la pista de atletismo del club ´Nuestro Símbolo´.
“La moto corría casi pegada a mí y el motociclista tenía que meter los tres cambios. En el arranque le sacaba algo de ventaja, cuando metía el segundo me le iba un poco más y cuando quería poner la tercera marcha, yo cruzaba la línea de llegada”, explicó.
El maestro de periodistas Dante Panzeri admiraba al atleta rosarino y luego de salir en la tapa de El Gráfico, Vienna acompañó a otro atleta a la redacción de la revista. Cuando Panzeri lo vió le dijo "Luis, si vos bajás los 10.4 que tenés en los 100 metros, yo te vuelvo a poner en la tapa”.
Vienna dejó el atletismo a los 24 años, un año y medio después de alcanzar el récord nacional en los 200 metros. “Me retiré joven, se vivía de otra manera en esa época y me dije que si tenía que seguir haciendo atletismo acá, seguro iba a tener que pedir limosnas”, aseveró.
Sobre el final, Vienna dedicó un especial agradecimiento a su padre. "Sin su ayuda no habría podido lograr mis méritos deportivos. Mi viejo era docente y siempre me apoyó en mi carrera; cuando él vió que acá era todo muy amateur, decidió comprarme zapatos para competir en igualdad de condiciones”, apuntó.
“Las zapatillas en Argentina pesaban entre 300 y 400 gramos y las que traía mi padre de Alemania apenas 150 gramos. Era una diferencia sustancial y gracias a ese calzado que me compro mi papá pude lograr el récord argentino”, explicó.
Vienna tuvo tres hijos, dos de los cuales intentaron seguir los pasos de su padre, pero abandonaron para dedicarse a sus estudios. Ahora apuesta a que alguno de sus tres nietos -otro viene en camino-, en el futuro "vuelen" como su abuelo en las pistas.
Y para que lo emulen dejó un legado de seis récords rosarinos: 100 y 200 metros mayores (1958 y 1961), 4 x 100 mayores (1956), 100 y 200 juveniles (1956) y 100 menores (1955). Además ganó dos medallas en campeonatos sudamericanos: plata en Montevideo (1958, 100 metros) y bronce en Lima (1961, 200 metros).

Fuente:Télam, por Hugo Lucero